Señor perdóname

El retrovisor mostraba signos de edad. Manchado y deslucido dejaba ver los restos de carretera como en una de esas películas en superocho. Matías agarraba el volante con ambas manos clavando sus uñas. A mi edad, pensaba. A mi edad y con sotana. Siendo estrictos, que un sacerdote circulara en sentido contrario a 140 era… Leer más Señor perdóname