La cuenta

En el restaurante poco era lo que parecía ser. Se llamaba El buda feliz, pero aquellos orientales no cambiaban la mueca de sus caras de campo de trabajo. Decía buffet asiático, aunque el color del pescado crudo resplandecía y servían huevos fritos. El cerdo no era cerdo, eso seguro. Las pagodas eran de Pladur, las… Leer más La cuenta

Señor perdóname

El retrovisor mostraba signos de edad. Manchado y deslucido dejaba ver los restos de carretera como en una de esas películas en superocho. Matías agarraba el volante con ambas manos clavando sus uñas. A mi edad, pensaba. A mi edad y con sotana. Siendo estrictos, que un sacerdote circulara en sentido contrario a 140 era… Leer más Señor perdóname