Imbécil lo serás tú

Posted on junio 12, 2014

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Así respondíamos en el colegio, en el patio, en el recreo, agraviados por el desprecio a lo que se supone que cultivábamos allí, nuestra inteligencia. Y así nos vemos obligados a responder, muchas veces, en voz baja o mentalmente leyendo titulares, escuchando el eco de los discursos ahuecados, o como con el artefacto que la etérea asociación #petroleoencanarias ha dispuesto en forma de vídeo para darnos LOS datos respecto al tema que les da nombre.

No me fío de los hombres que no dan la mano con firmeza, de las mujeres que nunca tienen hambre, de las manifestaciones que discurren de manera pacífica, de las explicaciones que no suelo pedir, ni de las obras sin firmar.

No es nada nuevo, y bastante frecuente, que grandes corporaciones den la de arena apoyando movimientos sociales (creando asociaciones fantasma, supuestamente independientes que defienden sus intereses), construyendo polideportivos o nombrando y financiando estaciones de metro. Aunque suele haber un mínimo de pudor, cada vez es  menor por lo que se ve.

La concatenación de errores garrafales arranca en su misma concepción. Los realizadores, que no han firmado la pieza (aparece el nombre de una productora inexistente: Insight Nation camuflado en el arranque del vídeo), se han decidido erróneamente por el docudrama. El formato ya es, cuando menos, desacertado. Gente supuestamente real, salida de un catálogo de figurantes de alguna agencia, pero que, sobre todo, no se interpreta a sí misma, maquillada, guionizada y con marcas en las que detenerse en la arena antes de comenzar a hablar, generan una falta de naturalidad abrumadora, bochornosa, insultante y desproporcionada que en nada beneficia al encabezado del vídeo: Por un debate libre sobre las prospecciones en Canarias.

 A lo largo de los 11 angustiosos minutos, y 19 segundos, una serie de personajes frutos del lugar común más cochambroso de quien probablemente no conozca demasiado bien las características sociales y estructurales del archipiélago, y que ha tenido a bien rodar como muestra representativa de algo que, afortunadamente, no lo es, generan un debate de cartón piedra basado en los pretendidas inquietudes de la calle y sus replicas correspondientes sin demasiado fundamento.

Aproximadamente el 80% de las imágenes muestran precisamente lo que está en peligro, no las propias prospecciones, ni su despliegue de ingeniería y mecánica, ni los rastros y deshechos que produce per se,  sino la naturaleza, el mar y la vida en torno a él, sobre el que se vertebra el sustento económico de Canarias. Un cortometraje que nos cuenta las bondades y ventajas de las prospecciones apoyado visualmente en todo aquello que está poniendo en riesgo.

Con la intención de tranquilizar al espectador, haciéndole saber que turismo y extracción son totalmente compatibles, se centra en el modelo de turismo más agresivo que reciben las islas. El de los Resorts, sus pulseras de todoincluido y ofertas de sangría y aftersun indisolubles. Olvida que el turismo está segmentado a lo largo  de las 7 islas que componen el archipiélago, que además  viene gente de todo el mundo a practicar senderismo, surf, windsurf, escalada, vela, buceo, submarinismo, apnea, turismo rural, cicloturismo, turismo ecológico, enoturismo, hasta equipos profesionales de distintos deportes preparan aquí sus campeonatos y mundiales, e incluso se viaja a las islas  por motivos exclusivamente terapeúticos debido a las condiciones climatológicas. Por citar algunos. La muestra es tan representativa como los supuestos lideres de opinión encarnando las inquietudes de todo un pueblo. Ah, otra cosa, diversas investigaciones avaladas por cadenas hoteleras y ministerios pertinentes señalan que el turista que menos sale del complejo hotelero contratado es el turista inglés.

Arranca hablando de objetividad y datos, para pasar a mostrar precisamente todo lo contrario. Hay una inexistencia de datos y se atribuye con muchísima alegría el grado de expertos en el tema a los actores. Impagables la doñita erigida en oceanógrafa, el supuesto jefe de seguridad del buque de perforación, sin nombre ni cargo que lo identifique, y los presuntos socorristas con camisetas fluorescentes de servicios integrales (es lo que se lleva ahora). Muy interesante juego de falsa identificación de  los testimonios recogidos. Mientras habla la señora, y con el formato tradicional nombre/cargo, se rotula lugar/isla, o se obvia identificar al “jefe de seguridad”, pero al subtitular la traducción de su discurso, los autores lo dan por identificado. El grosso modo como escuela cinematografica.

Es cierto que aparecen dos voces con nombre propio, un empresario hotelero y un profesor de economía de la ULL. Esto sería muy interesante si generara un verdadero debate, con la exposición que ello supone para cualquier posición al respecto, pero es un discurso básico y lineal que ni siquiera menciona la tasa de retorno energético (TRE): el ratio entre la energía producida y la energía consumida para producirla; ni tiene en cuenta lo que el AIE (Oil Market Report) dice al respecto, por nombrar un par de referencias.

Se refiere una y otra vez al modelo noruego, como si no existiera el modelo nigeriano de explotación, o el mexicano, mucho más afines al modelo del que estamos hablando. El noruego es, quizás, el menos representativo de todos los modelos actuales de extracción para compararlo con el tema a tratar en Canarias por varios motivos. Para empezar allí hay 40 firmas operando en el sector junto a la nacional Statoil, lo que genera una forma competitiva y altamente supervisada de los procesos de extracción, sin que por ello deje de haber riesgos e incidentes. Tampoco disponemos de conceptos como la renta petrolera, un modelo para gestionar el reparto de beneficios que recibe las explotación y que es propiedad de la nación, y por tanto de sus ciudadanos, al menos en parte. Conceptos como la flexibilidad, o la eliminación de vicios, para tener un sector moderno y competitivo. De eso tampoco hemos oído hablar aquí.

Quiero compartir otro vídeo muy parecido. Es simplista y está muy direccionado a generar una opinión sin posibilitar el debate. Lo que ocurre es que es de 1956, las animaciones son muy simpáticas y,  la entidad que hay detrás firma con grandes rótulos al comienzo de la obra, pero el mensaje 58 años después y la forma de tratarnos es básicamente la misma.

Sí lo que  pretenden es generar un producto de manipulación flagrante, yo les pediría que tuvieran a bien considerar el hecho de que a quienes va dirigido tenemos cierto número de conexiones neuronales. Manipulación sí, pero sin insultar.

En fin, que a quién le apetezca comentar el momentazo del vídeo aquí puede hacerlo. Yo tengo varios. Me encanta el principio. Esos dos muchachos sentados en el banco que hay frente al Gobierno de Canarias charlando con toda naturalidad, exigiendo información veraz diciendo chacho y oh que pasó sin control presas de un ataque de guancheorrea.

Agradecimientos a: Oscar Clemente, documentalista.