Sweet home sweet

Posted on octubre 29, 2012

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Aunque prefiero trabajar sólo, si esta vez vas a acompañarme es porque no he podido decirte que no. Aún tengo deudas.

Para venir conmigo tendrás que ser sigiloso, avispado y ligero como lo soy yo. Sólo así evitaremos ser sorprendidos.

Te advierto que entrar en casas ajenas sin ser visto supone una inmersión al abismo personal de cada inquilina. Así que, coge aire.

Nadie está bien, y en la intimidad, eso se nota. Muchas más debilidades que atributos, cualidades olvidadas.

Toma tu antifaz. Es para principiantes, te será de gran ayuda.

Serás mi sombra al irrumpir en las viviendas. Si me tiro al suelo, tu lo harás también. Viajaremos en busca de botines. No hablarás de esto con nadie.

No juzgues sus salas de estar, sus costumbres, sus mascotas u obsesiones.

Las cosas cambian de sitio y yo las hago cambiar de dueño, pero como cualquier cosa que hagas, deberás hacerlo bien. La falta de amor ha hecho de esto un lugar atormentado.

Comprobarás que ellas guardan las cosas más inútiles en sus cajas fuertes, o bajo su colchón. Sin embargo, dejan al descubierto su propia vida cuando nadie les ve. Se sienten a salvo en sus salones empapelados de pretendida profilaxis. Refugiadas contra ese mundo tan hostil e incomprensible, tan abarrotado de los otros.

Ahora, ponte el antifaz.

Vamos a entrar en sus hogares.

Salonoet lo ha vuelto a hacer.

Esta vez se ha colado, acompañada de un ladrón, en la intimidad menos presentable, la que ocurre de los muros para dentro de las casas.

Pásate a verla, está muy bien. Inagura el Jueves 16 de Noviembre a las 18:00 en La Modetêque, Madrid.